Santo Padre
Karol Józef Wojtyła, siempre ha tenido dos vidas: una como polaco medio hijo de militar y otra como Juan Pablo II, Vicario de Cristo en la Tierra por democrático y divino cónclave del Colegio Cardenalicio.
Ésta mañana, el vitalicio Sumo Pontífice se obstinaba en leer el Angelus semanal mientras un anciano polaco, tembloroso por el Parkison, apenas sin voz, intentaba hacerle entender que su tiempo de bendiciones se acaba. A pesar de todo, en la Plaza de San Pedro se reunían como cada domingo los fieles para escuchar las palabras del Obispo de Roma. Con gran júbilo clamaban al cielo dando gracias por la recuperación de su parte mortal, sin querer ver que lo que se escenifica en ese hospital no es otra cosa que el cruel reflejo de el inmovilismo de los herederos de San Pedro.
Sin embargo, los buitres del poder de esa pequeña ciudad dentro de ciudad ya hace tiempo que sobrevuelan en círculos, susurrándose al oído, haciendo política para decidir quien quiere Dios que ocupe el trono más antiguo de la historia. Porque ellos mejor que nadie saben que, más pronto que tarde, el anciano polaco vencerá al heredero del pescador que negó tres veces y descansará, por fin en paz, bajo el arte de Miguel Ángel.


¿Alguien se ha parado a pensar que pasaría si el Papa se queda sin voz, paralizado, pero continúa vivo? ¿Nombrarían un nuevo Papa o seguirían arrastrando este por el mundo? Lo que está pasando con este hombre es la reducción al absurdo de la doctrina de preservación de la vida (animal, física, si así lo quereis) a toda costa, olvidandose de la vida mental o espiritual. ¿O acaso el Papa seguirá siendo Papa si padece un Alzheimer galopante, que anule su personalidad en seis meses? Seguiría vivo, ¿no?
melocotoncito
8 Feb 05 at 16:08
Bravo Teo.
Juanlu
8 Feb 05 at 17:34
Lo que yo no me explico es por qué el Papa no puede jubilarse. La culpa es de que el Papa es representante de Dios en la tierra e infalible, y si renuncias a tu infalibilidad y a Dios de esa manera la gente puede empezar a pensar que el Papa no es más que otro hombre. Me da muchísima pena. Estoy a favor de que le conserven la vida, por supuesto, pero ¿por qué no le conceden un retiro tranquilo y algo de dignidad en sus últimos días?
En cuanto al sucesor del Papa, me da lástima de aquel que se atenga a los dictados de la Iglesia, porque la facción del Opus Dei tiene gran fuerza en el Vaticano y quizá el que venga sea más conservador que Juan Pablo II. Lo miremos por donde lo miremos, da pena :(
Aurora
12 Feb 05 at 12:12